Margenes de la Memoria | PARES y Censo-Guía, contenidos potencialmente peligrosos
29
single,single-post,postid-29,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-8.0,wpb-js-composer js-comp-ver-4.9.2,vc_responsive

PARES y Censo-Guía, contenidos potencialmente peligrosos

Biblioteca Pública Madrid Censura

15 Ago PARES y Censo-Guía, contenidos potencialmente peligrosos

Como la Biblioteca de Conde Duque seguía de obras, chapuzas y goteras y estoy cansada de las malas caras de los bibliotecarios caninos de la Biblioteca Central de Chamberí, aproveché para ir a trabajar en mi tesina a la nueva Biblioteca Pública Municipal Iván de Vargas.

Estaba investigando sobre Archivos públicos de Memoria en Argentina y España para hacer un análisis comparativo.

Cuando entré en la Biblioteca Iván de Vargas quedé impresionada nuevamente por un modelo de remodelación en edificios públicos en el que se dedica más espacio para los vestíbulos y pasillos que por ejemplo para las salas de lectura o como en el caso del Museo Arqueológico Nacional, para las salas de exposiciones, de conservación y restauración. La foto en el vestíbulo es más útil como herramienta de propaganda de un partido, pero este tema, será otro post.

Una bibliotecaria me facilitó el usuario y contraseña para poder acceder a la red Wi-Fi; todo listo: silencio, estudiantes maniáticos, atril, opositores eternos, mi portátil y mi capacidad de distracción. Abro mi correo para poder acceder a mis archivos en la nube, aunque antes de empezar voy a leer el periódico. Un aviso de BIBLIOMADRID en el navegador me informa que no se puede acceder a ese contenido, ¿será porque es el diario Público?. Me pongo a trabajar y ni me cuestiono por qué no se puede acceder a esa página. Tecleo en el navegador la url de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica. El mismo aviso de antes, que tampoco leo con mucha atención, me queda claro el mensaje.

Intento entrar en el Portal de Archivos Españoles (PARES) y me sale de nuevo el aviso, ahora si lo leo detenidamente:

Bienvenido a BIBLIOMADRID, la red de acceso Wi-Fi a Internet de las Bibliotecas Públicas del Ayuntamiento de Madrid

Recuerde que para su protección las Bibliotecas Públicas del Ayuntamiento de Madrid se reservan el derecho de monitorizar las páginas visitadas y establecer cuantos filtros estimen oportunos para limitar el acceso a sitios con contenidos potencialmente peligrosos o no adecuados para su consulta en la Biblioteca.

¡Monitorizar! ¡filtros! ¿¡contenidos potencialmente peligrosos!?¿¡no adecuados!?. Pruebo con la web de Censo-Guía de Archivos de España e Iberoamérica. Tampoco. Joder, pero qué tipo de censores son estos que nisiquiera me dejan acceder a webs estatales. No creo que sean tan listos, es porque no saben que son de ellos. Pero, ¿quien está detrás de esta censura?.

Le pregunto a la bibliotecaria y me dice abochornada que efectivamente hay filtros muy rígidos, pero que puedo poner una reclamación. Acepto reclamación y sumo ver a la Directora de la Biblioteca. Ese día yo estaba generosa.
Ella no está, pero hablo con su secretaria (creo, no recuerdo su cargo). Me confirma de nuevo la existencia de filtros y que también se han quejado usuarios que investigan temas de Historia del Arte…¡porque les censuran las imágenes de desnudos en obras de arte!. Me facilita una dirección on line para poner una reclamación y me pregunta por el tema de mi investigación, le comento que es la Memoria Histórica (para resumir y provocar). “Uyyyyyyy, lo vas a tener difícil”. Coge un folio y me pregunta por las webs a las que quiero acceder, y me dice que mientras yo pongo la reclamación, ellos pueden pedir a los informáticos que me den acceso a esas páginas para mi próxima visita a la biblioteca.

Veamos: no le voy a decir a nadie qué webs quiero ver, porque nadie va a decidir por mi qué es contenido altamente peligroso ni donde es adecuado verlo. No le quiero pedir permiso a nadie. Y menos al Ayuntamiento de Madrid.

-“¿Pero quién decide ésto?”, pregunto.

-“Bueno, son las Bibliotecas del Ayuntamiento de Madrid. ¿Me podrías decir si este filtro se te ha aplicado con la misma dureza con el Alcalde anterior (Gallardón) o es desde que está Botella?”.

No quise saber más, me fui a casa y puse la reclamación. Esta fue su respuesta:

Resolución Biblioteca Pública

 

En tiempos en los que tenemos que replantearnos la función de las bibliotecas públicas, bloquear el acceso a la información no es una política inteligente. Pero ese es el gobierno de Ana Botella: prohibir.

Lo que se les pasó a los censores, es que el porno hecho por al-Qaeda lo tengo todo en mi correo electrónico, al que sí se puede acceder desde la Biblioteca. Los cuadros de clasificación de los Archivos Estatales, los fondos de los Archivos de PARES y las cerámicas griegas con desnudos, ya me las veo en casa.